La muerte de Noelia Maximino, una turista española de 31 años, abrió un nuevo cuestionamiento sobre los controles y las condiciones de seguridad del transporte marítimo turístico en el Parque Nacional Natural Tayrona. La joven falleció después de que la lancha en la que viajaba se volcara cerca de Cabo San Juan, dejando a cerca de 20 personas en el agua.
El caso tomó mayor relevancia tras conocerse el testimonio de una de sus amigas, quien aseguró que, antes de abordar, les advirtieron que no había chalecos salvavidas suficientes para todos los pasajeros. La familia de la víctima reclama que se esclarezcan las circunstancias de la tragedia y se determinen las posibles responsabilidades.
“Ya no quedaban más chalecos”: el relato de una sobreviviente
Noelia había llegado a Colombia a finales de julio junto con un grupo de amigos para recorrer distintos destinos turísticos. Durante su visita al Parque Nacional Natural Tayrona, el grupo llegó al sector de Cabo San Juan y, al momento de regresar, optó por utilizar el transporte marítimo para evitar parte del recorrido a pie.
De acuerdo con el relato de Ligia García, amiga cercana de la víctima y compañera de viaje, cuando se preparaban para subir a la embarcación les dijeron que no quedaban chalecos salvavidas para todos.
La sobreviviente describió que la salida se produjo de manera apresurada y que no tuvieron tiempo suficiente para reaccionar ante la falta de estos elementos de protección.
Poco después de iniciar el recorrido, la lancha enfrentó un fuerte oleaje y terminó volcada. Los pasajeros quedaron en el agua y varios tuvieron que luchar por mantenerse a flote mientras las olas los desplazaban hacia sectores rocosos de la costa.
Turistas y pescadores participaron en el rescate
Tras el volcamiento, personas que se encontraban en la playa y pescadores de la zona acudieron a auxiliar a los pasajeros. Los afectados fueron sacados del agua y recibieron ayuda mientras se coordinaba su traslado y atención médica.
Según el testimonio divulgado por la amiga de Noelia, varios turistas se organizaron para sacar a los afectados del mar. La joven fue trasladada posteriormente para recibir atención, pero llegó sin signos vitales al centro asistencial.
El accidente dejó a cerca de 20 personas en el agua. La Dirección General Marítima confirmó que una mujer de nacionalidad española falleció y señaló que las autoridades adelantarían las investigaciones para establecer las circunstancias del siniestro.
La embarcación presuntamente no estaba autorizada
Uno de los puntos más delicados del caso tiene que ver con las condiciones en las que operaba la lancha.
El capitán de puerto de Santa Marta, Julio Monroy, indicó que, de acuerdo con la información conocida por las autoridades, la embarcación presuntamente no estaba autorizada para transportar pasajeros en esas condiciones y habría salido de un punto no autorizado en Buritaca.
Esta situación abrió interrogantes sobre la manera en que se ofrecía el servicio, los controles existentes en la zona y la verificación de los requisitos de seguridad antes de permitir que los turistas embarcaran.
Sin embargo, será la investigación la que deberá establecer de forma definitiva las condiciones legales y operativas de la embarcación, así como las posibles responsabilidades de quienes participaron en el recorrido.
¿Dónde estaban los controles y la asistencia de emergencia?
La tragedia también generó cuestionamientos por la presunta falta de elementos de seguridad suficientes y la disponibilidad de personal de rescate en el lugar.
La amiga de la víctima cuestionó que no hubiera medios de atención inmediata en la playa. Según su testimonio, la primera respuesta dependió en buena medida de la ayuda de otros visitantes que se encontraban en el sector.
Por su parte, Parques Nacionales Naturales de Colombia informó que guardaparques se desplazaron al lugar para acompañar las labores de atención y rescate junto con las autoridades competentes. La entidad también recordó la importancia de utilizar chalecos salvavidas, respetar la capacidad autorizada de las embarcaciones y cumplir las condiciones de navegación.
La distancia entre los puntos de control y el sitio del accidente también hizo parte de las circunstancias señaladas tras la emergencia. Las autoridades deberán precisar cómo se activaron los protocolos, cuánto tardó la asistencia y qué medidas pueden fortalecerse para responder ante incidentes similares.
La familia exige justicia
Desde España, los familiares de Noelia han pedido que se investigue lo ocurrido y que se identifique a los responsables, si se comprueba que hubo incumplimientos de las normas de seguridad.
Sergio Plumet Beltrán, primo de la joven y vocero de la familia, pidió que se haga justicia, que se investigue el caso y que se busque a los posibles responsables.
La investigación deberá determinar las condiciones en que se contrató el transporte, el número de pasajeros, los elementos de seguridad disponibles, la autorización de la embarcación y las circunstancias del volcamiento.
También será necesario establecer qué controles se realizaron antes de la salida y si hubo fallas que pudieron contribuir a la tragedia.
Un llamado urgente a reforzar la seguridad turística
El caso de Noelia vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que pueden enfrentar los visitantes cuando utilizan servicios de transporte marítimo sin garantías suficientes de seguridad.
La investigación deberá establecer las responsabilidades concretas, sin anticipar conclusiones que todavía no han sido determinadas por las autoridades. Mientras tanto, la tragedia deja preguntas sobre la vigilancia de estas actividades y la protección que reciben los turistas en uno de los destinos más visitados del Caribe colombiano.
¿Qué medidas deberían adoptar las autoridades para impedir que una excursión turística vuelva a terminar en una tragedia como esta?
Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 19 oct 2026

