Un perro sin pelo completamente cubierto de tatuajes fue exhibido en la Pet Fair Asia de Shanghái y provocó indignación mundial. Su dueño aseguró que el animal no sentía dolor.
Se trata de un perro de raza Xoloitzcuintle, la raza mexicana sin pelo, que apareció con gran parte de su cuerpo cubierto por tatuajes de colores, entre ellos un enorme dragón que le recorre lomo y extremidades. Además llevaba una gruesa cadena dorada en el cuello y un objeto similar a un reloj en una pata delantera.
El episodio ocurrió durante la reconocida feria Pet Fair Asia en Shanghái, una de las más grandes del continente. Numerosas personas se acercaron a fotografiarlo y grabarlo mientras el animal permanecía sobre una mesa.
Según reportó el South China Morning Post, el caso se viralizó en agosto. Testigos notaron que el can estaba visiblemente asustado, rechazaba los alimentos que le ofrecían y presentaba posibles lesiones en sus patas. Ante la polémica, los organizadores de la feria prohibieron al propietario ingresar nuevamente al recinto con el perro.
La indignación creció cuando el dueño afirmó ante los presentes que su mascota no sentía dolor y que no había necesitado anestesia para los tatuajes. La declaración provocó rechazo inmediato entre los asistentes.
Posteriormente, el tatuador identificado como Lv dio otra versión: dijo que el diseño se realizó en junio de 2024 en un hospital veterinario y que el animal recibió anestesia bajo supervisión veterinaria. Aseguró que utilizó herramientas desechables y ofreció disculpas por cualquier daño ocasionado.
Las versiones contradictorias sobre el uso de anestesia y el comportamiento del perro intensificaron el debate en redes sociales. Veterinarios y activistas cuestionaron someter a un animal a un procedimiento estético tan invasivo sin necesidad médica, solo por exhibición.
El caso reavivó la discusión sobre la protección legal de los animales domésticos en China, donde la legislación contra el maltrato aún es limitada, y sobre los límites éticos de las decisiones de los propietarios sobre sus mascotas.
Los testimonios de asistentes, aunque generaron preocupación, no constituyen por sí mismos un diagnóstico veterinario, pero la imagen del perro tatuado ya le dio la vuelta al mundo y abrió un debate necesario.
Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 9 de octubre de 2026

