Murió tras sufrir graves quemaduras en un restaurante de Bucaramanga: las preguntas que deja la tragedia

Murió tras sufrir graves quemaduras en un restaurante de Bucaramanga: las preguntas que deja la tragedia

Murió tras sufrir graves quemaduras en un restaurante de Bucaramanga: las preguntas que deja la tragedia

Janeth Mylene Suárez Saavedra, ingeniera ambiental de 57 años, murió el 13 de octubre después de permanecer 11 días hospitalizada por las graves quemaduras que sufrió durante un desayuno con su esposo en el restaurante Hello Life, en Bucaramanga. El caso está bajo investigación y las autoridades deberán establecer cómo ocurrió la emergencia y si hubo responsabilidades.

El accidente sucedió el viernes 2 de octubre, en el sector de Cabecera del Llano. La pareja se encontraba desayunando cuando se produjo una llamarada relacionada, según las primeras versiones, con la manipulación de un pebetero que funcionaba con alcohol.

Una llama que terminó en una tragedia

De acuerdo con los relatos conocidos, una trabajadora del establecimiento habría intentado manipular o recargar con alcohol el recipiente cuando se produjo una combustión repentina. El combustible en llamas alcanzó a Suárez Saavedra y le provocó quemaduras que comprometieron entre el 65 % y el 70 % de su cuerpo.

Su esposo, José Luis Rodríguez, intentó auxiliarla y también sufrió quemaduras. Ambos fueron trasladados a centros médicos; la ingeniera permaneció en cuidados intensivos en el Hospital Internacional de Colombia, en Piedecuesta, hasta su fallecimiento.

Por ahora, las autoridades no han divulgado una conclusión definitiva sobre la secuencia de los hechos ni sobre posibles responsabilidades. Será necesario establecer cómo se manipuló el combustible, qué medidas de seguridad existían y qué provocó que las llamas alcanzaran a la comensal.

La familia cuestionó la atención de la emergencia

Claudia Vega Saavedra, prima de la víctima, relató a Caracol Radio que el esposo de Janeth y otra persona presente en el lugar fueron quienes la auxiliaron inicialmente. La familiar también afirmó que la ambulancia tardó en llegar.

Vega cuestionó además que, según su relato, el restaurante hubiera continuado prestando servicio después del accidente y señaló que la comunicación con la familia fue limitada durante los primeros días. Estas afirmaciones corresponden al testimonio de una familiar y deberán contrastarse con los registros de atención de la emergencia y la información que recopilen las autoridades.

La familia también expresó su inconformidad con el momento en que el establecimiento se pronunció públicamente sobre lo ocurrido.

¿Qué respondió el restaurante?

Hello Life emitió un comunicado el 14 de octubre, después de que la muerte de la ingeniera se conociera públicamente. El establecimiento lamentó el fallecimiento, expresó solidaridad con los familiares y afirmó que está dispuesto a entregar la información requerida por las autoridades.

La empresa sostuvo que corresponde a los organismos competentes esclarecer las circunstancias del incidente. Hasta el momento, no se ha establecido oficialmente que el establecimiento haya incumplido protocolos ni que exista responsabilidad penal o administrativa de una persona determinada.

Sin embargo, la investigación deberá examinar el uso del pebetero, la manipulación del alcohol y los procedimientos de seguridad del restaurante. También será relevante reconstruir cómo se atendió la emergencia y cuánto tiempo transcurrió hasta la llegada de los servicios médicos.

Una tragedia que obliga a revisar los protocolos de seguridad

El caso plantea preguntas sobre el uso de recipientes con combustibles inflamables en espacios donde hay clientes, alimentos y trabajadores. La manipulación de alcohol cerca de una llama puede producir una combustión súbita si no se siguen procedimientos seguros, por lo que las condiciones de operación de estos elementos deberán ser examinadas dentro de la investigación.

También es necesario determinar qué mecanismos de respuesta tenía el establecimiento ante una emergencia de este tipo y si fueron aplicados correctamente. Estas cuestiones no sustituyen las conclusiones oficiales, pero resultan centrales para comprender cómo se produjo el accidente y prevenir situaciones similares.

Janeth Mylene Suárez era oriunda de El Socorro, Santander, donde había trabajado en la Secretaría de Planeación. Posteriormente desarrolló su carrera profesional en el sector empresarial y dirigía una compañía de telecomunicaciones. Su muerte ha causado conmoción entre sus familiares, amigos y conocidos.

La prioridad ahora es esclarecer lo ocurrido, establecer si hubo fallas y determinar las responsabilidades que correspondan con base en las pruebas. Una tragedia de esta magnitud exige respuestas verificables, tanto para la familia como para la ciudadanía.

Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 15 oct 2026