“Me dicen Tronchatoro y tumbo toros”: polémico mensaje de la directora del ICBF

“Me dicen Tronchatoro y tumbo toros”: polémico mensaje de la directora del ICBF

Carolina Restrepo, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), quedó en el centro de la controversia luego de publicar mensajes desafiantes en la red social X, en medio de las críticas por su posición frente al plantón realizado en el Museo Nacional de Bogotá contra el retiro de más de 30 obras relacionadas con las luchas feministas, la diversidad sexual y los procesos de paz.

“¿Me dicen Tronchatoro? Sí, señor. Y tumbo toros”, escribió la funcionaria. En otra publicación, se dirigió a sus críticos con una expresión que también generó reacciones: “A ver, a todos los machitos: ¿quieren enfrentarse? ¡Los espero de uno en uno!”.

Sus palabras abrieron una discusión sobre el tono utilizado por una funcionaria pública cuya responsabilidad institucional está relacionada con la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

La controversia por la presencia de menores en las manifestaciones

El origen de la discusión está en los cuestionamientos de Restrepo a la presencia de menores de edad durante las manifestaciones realizadas en defensa de las obras retiradas del Museo Nacional.

La directora comparó la participación de niños en estas movilizaciones con el uso de menores como escudos por parte de grupos armados. Sus declaraciones generaron cuestionamientos sobre la diferencia entre la instrumentalización de la niñez en contextos de violencia y la presencia de menores que acompañan a sus familiares en una protesta ciudadana.

Se trata de situaciones que deben analizarse teniendo en cuenta las circunstancias concretas, el respeto por los derechos de los menores y las obligaciones de protección que corresponden al Estado.

La respuesta de la directora del ICBF

Restrepo defendió su postura al argumentar que las autoridades deben actuar cuando los derechos de niños, niñas y adolescentes estén amenazados o vulnerados.

La funcionaria también respondió a las críticas por su lenguaje y sostuvo que existe un doble rasero frente a las mujeres que se expresan con firmeza.

Sin embargo, sus publicaciones provocaron cuestionamientos sobre la conveniencia de utilizar expresiones de confrontación desde una posición institucional. La discusión gira no solo alrededor de sus palabras, sino también de la responsabilidad pública que implica dirigir una entidad encargada de velar por los derechos de la niñez.

La discusión por las obras del Museo Nacional

La controversia se produce en medio de las reacciones al retiro de más de 30 piezas del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, relacionadas con asuntos como las luchas feministas, la diversidad sexual y los procesos de paz.

El retiro de las obras motivó un plantón de ciudadanos y sectores que cuestionan la decisión y advierten sobre sus posibles implicaciones para la memoria histórica y la representación de diferentes grupos sociales.

En este contexto, las declaraciones de Restrepo añadieron otro frente de discusión: el papel de las autoridades en la protección de los menores durante las movilizaciones y los límites entre la intervención institucional y el ejercicio de los derechos ciudadanos.

La controversia deja abiertas preguntas sobre la protección de la niñez en las protestas, la responsabilidad de los funcionarios al comunicarse públicamente y la manera de abordar las diferencias políticas sin perder de vista los derechos fundamentales.

Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 18 oct 2026