La senadora y profesora María Eugenia Londoño denunció que alumnos de la Institución Educativa Fabio Vásquez continúan estudiando en condiciones inadecuadas tras el sismo del 10 de agosto. También pidió explicaciones sobre la ejecución de los $624.656 millones adicionales incorporados al presupuesto de 2026 para atender la emergencia.
Los efectos del terremoto del 10 de agosto siguen afectando las condiciones educativas en Dosquebradas, Risaralda. Estudiantes de la Institución Educativa Fabio Vásquez intentan continuar sus clases en carpas instaladas sobre terreno de tierra que, con las lluvias, se convierte en barro, según denunció la senadora y profesora María Eugenia Londoño.
La congresista cuestionó que el regreso a la presencialidad se presente como un avance mientras parte de la comunidad educativa continúa sin espacios adecuados para desarrollar sus actividades académicas. Ante esta situación, exigió medidas inmediatas para garantizar condiciones seguras y dignas para los estudiantes.
Clases bajo carpas y con dificultades por las lluvias
De acuerdo con la denuncia de Londoño, las carpas instaladas para mantener las clases no ofrecen condiciones suficientes para responder a las necesidades de los alumnos afectados por la emergencia.
La senadora pidió instalar aulas temporales seguras, adecuar los pisos y garantizar espacios que permitan continuar el proceso educativo sin exponer a los estudiantes a las dificultades derivadas del barro y las precipitaciones.
La situación plantea interrogantes sobre la respuesta institucional para restablecer el servicio educativo en las zonas afectadas y sobre los plazos previstos para contar con instalaciones apropiadas.
¿Qué ha pasado con los recursos para atender la emergencia?
Londoño también cuestionó la ejecución de los $624.656 millones adicionales incorporados al presupuesto de 2026 para atender la emergencia. La congresista pidió precisar cuánto dinero se ha ejecutado y qué inversiones concretas se han destinado a las instituciones educativas afectadas.
La pregunta apunta a conocer no solo los recursos presupuestados, sino también su ejecución y los resultados que han llegado a las comunidades. Para establecer el alcance de las inversiones, es necesario contar con información oficial desagregada sobre los montos comprometidos, los pagos realizados y las obras o soluciones entregadas.
Reconstrucción y Fondo Milagro, bajo cuestionamiento
La denuncia se suma a las críticas sobre el ritmo de la reconstrucción y el funcionamiento del Fondo Milagro, creado para atender las consecuencias del terremoto.
También persisten cuestionamientos sobre las donaciones que, según las denuncias mencionadas en el debate público, habría recibido la fundación de la primera dama. Estos asuntos requieren información verificable que permita establecer el origen, la administración y el destino de los recursos, sin confundir los interrogantes planteados con irregularidades probadas.
La comunidad educativa espera soluciones concretas
Mientras avanzan los reclamos por la atención a las zonas afectadas, los estudiantes de la Institución Educativa Fabio Vásquez siguen necesitando espacios adecuados para desarrollar sus clases.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la importancia de que la respuesta a una emergencia se traduzca en medidas concretas para la población. En el ámbito educativo, esto implica garantizar aulas temporales seguras, informar sobre el uso de los recursos destinados a la reconstrucción y establecer plazos claros para recuperar las condiciones necesarias para el aprendizaje.
La pregunta central sigue abierta: cuánto de los recursos destinados a la emergencia se ha ejecutado y cuándo podrán los estudiantes regresar a espacios educativos seguros y adecuados.
Editor: Maricela Meza | Ágora Digital – 17 de octubre de 2026

