“Estoy acostumbrado a matar negros”: la grave denuncia que sacude la investigación por la muerte de Donovan Balanta

“Estoy acostumbrado a matar negros”: la grave denuncia que sacude la investigación por la muerte de Donovan Balanta

La investigación por la muerte de Donovan Balanta Paz, un hombre afrodescendiente de 34 años que falleció después de un procedimiento policial en el sector de Caracolí, entre Bogotá y Soacha, sumó nuevos detalles que profundizan las preguntas sobre el uso de la fuerza y la posible existencia de un componente racista en la actuación de los uniformados.

De acuerdo con información conocida durante la investigación, un policía habría pronunciado amenazas con expresiones racistas antes de que se produjera la intervención que terminó con la muerte de Balanta. Entre las frases denunciadas está: “Estoy acostumbrado a matar negros”. La versión también recoge una referencia a personas negras del Chocó.

Se trata de señalamientos que deberán ser contrastados y esclarecidos dentro del proceso judicial. Sin embargo, su gravedad aumenta al considerar las denuncias sobre lo que ocurrió durante la detención y el traslado del joven.

Golpes y descargas eléctricas bajo custodia

Los testimonios y elementos recopilados en la investigación apuntan a que Donovan Balanta habría recibido golpes y varias descargas de un dispositivo tipo táser cuando ya se encontraba reducido y esposado. Las denuncias también indican que las agresiones no habrían terminado al llegar a la estación de Policía de Cazucá, en Soacha.

Según la información divulgada sobre el expediente, Balanta permaneció cerca de 20 minutos en esa estación con dificultades para respirar y dolor en el pecho, sin recibir atención médica oportuna. Posteriormente fue trasladado a un centro hospitalario, donde se constató su fallecimiento.

Estos hechos han puesto el foco en varias cuestiones: el uso de dispositivos eléctricos contra una persona inmovilizada, la atención médica durante la custodia policial y la necesidad de determinar qué hizo cada uniformado que participó en el procedimiento.

Cuatro policías capturados y una quinta orden pendiente

La Fiscalía informó sobre la captura de cuatro uniformados presuntamente relacionados con el caso: un mayor, un subintendente y dos patrulleros. El ente investigador anunció que les imputará los delitos de homicidio agravado y tortura.

Al momento de los reportes, una quinta orden de captura seguía pendiente de hacerse efectiva. Las detenciones representan un avance en el proceso, pero no equivalen a una condena: la responsabilidad penal de cada implicado deberá definirse ante la justicia con base en las pruebas y los argumentos de las partes.

Una investigación que también plantea preguntas sobre racismo

La muerte de Donovan Balanta ha provocado cuestionamientos sobre el trato que reciben las personas afrodescendientes durante los procedimientos policiales. La familia y quienes acompañan el caso han denunciado posibles expresiones racistas y un uso desproporcionado de la fuerza.

La Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas había pedido una investigación exhaustiva sobre la muerte de Balanta bajo custodia policial y solicitó establecer si existieron conductas relacionadas con discriminación o perfilamiento racial. Ese llamado no constituye una conclusión sobre la responsabilidad de los agentes, pero subraya la importancia de esclarecer los hechos.

Ahora, la investigación deberá establecer qué ocurrió antes, durante y después de la detención; si hubo uso injustificado de la fuerza; por qué no se habría prestado atención médica oportuna, y si las expresiones denunciadas tuvieron relación con el procedimiento.

La pregunta de fondo sigue abierta: ¿cómo pudo terminar muerto un hombre bajo custodia policial y qué responsabilidades corresponden a los uniformados involucrados? La respuesta debe surgir de una investigación rigurosa, independiente y transparente.

Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 20 de octubre de 2026