Las elecciones regionales de 2027 comienzan a reconfigurar el mapa político colombiano. El Partido Conservador y el Pacto Histórico preparan sus estrategias para competir por alcaldías y gobernaciones, pero parten de posiciones distintas frente a la conformación de alianzas y los sectores con los que están dispuestos a negociar.
Mientras los conservadores buscan fortalecer sus propias candidaturas y establecer límites a sus eventuales coaliciones, el Pacto Histórico pretende construir acuerdos con fuerzas progresistas, movimientos sociales y otros sectores políticos para disputar el poder territorial.
Las decisiones que adopten ambas colectividades serán relevantes para las elecciones de alcaldías, gobernaciones, concejos municipales y distritales, y asambleas departamentales.
El Partido Conservador establece condiciones para sus posibles alianzas
El Partido Conservador contempla restricciones para los acuerdos electorales que pueda establecer de cara a 2027. Entre las condiciones planteadas por sus directivas está no suscribir alianzas con aspirantes de partidos que hagan oposición al Gobierno de Abelardo De la Espriella ni con personas que hayan votado por Iván Cepeda en las elecciones presidenciales de 2026.
La colectividad, dirigida por Efraín Cepeda, busca priorizar candidaturas propias y evaluar acuerdos con sectores políticos que no hayan estado alineados con el Gobierno del expresidente Gustavo Petro.
Sin embargo, la postura reportada todavía no corresponde a una decisión oficial adoptada formalmente por el partido. Por ahora, constituye una orientación sobre los criterios que podría aplicar al momento de negociar coaliciones territoriales.
La estrategia responde al interés conservador de conservar y recuperar espacios de poder regional. Para ello, la colectividad deberá definir sus aspirantes, evaluar posibles acuerdos y determinar en qué territorios puede competir con candidatos propios o respaldar otras opciones.
El partido también tiene previsto realizar recorridos por diferentes regiones para identificar y perfilar aspirantes de cara al próximo proceso electoral.
El Pacto Histórico busca alianzas con sectores progresistas
En el otro extremo del espectro político, el Pacto Histórico trabaja en una estrategia para ampliar su presencia territorial y competir por alcaldías y gobernaciones que estarán en disputa en 2027.
La colectividad proyecta una política de alianzas bajo la idea de un “Pacto por la Vida”, con la intención de acercarse a sectores verdes, liberales disidentes, movimientos sociales y otras organizaciones progresistas.
Uno de los criterios centrales para definir esos acuerdos será la existencia de coincidencias programáticas y una posición de oposición frente a las políticas del Gobierno de De la Espriella.
La estrategia contempla consultas populares para escoger candidatos y buscar candidaturas unificadas en los territorios. Ese mecanismo permitiría que diferentes aspirantes compitan en una misma consulta antes de que sus sectores respalden una candidatura común.
El Pacto también busca evitar que las decisiones sobre los candidatos dependan exclusivamente de las directivas nacionales. La intención anunciada es dar mayor espacio a la participación y medir el respaldo ciudadano de los precandidatos.
Bogotá, Cali y Medellín, entre los principales objetivos
Las principales ciudades del país estarán entre los escenarios de mayor interés para las colectividades. El Pacto Histórico busca recuperar terreno en capitales como Bogotá, Cali y Medellín, donde la disputa política puede determinar buena parte de su proyección territorial.
En Bogotá, distintos sectores progresistas han explorado acercamientos y posibles candidaturas. Entre los nombres que han aparecido en el debate público están Claudia López y la exministra Susana Muhamad, aunque las candidaturas definitivas dependerán de los acuerdos, las decisiones internas y los mecanismos de selección que se adopten.
En otras ciudades, la conformación de coaliciones también dependerá de las particularidades políticas de cada región, de los liderazgos locales y de la capacidad de las organizaciones para llegar a acuerdos.
Las alianzas territoriales no necesariamente reproducirán las mismas divisiones que existen en el ámbito nacional. Las negociaciones podrían variar entre municipios y departamentos de acuerdo con los intereses y las fuerzas políticas presentes en cada lugar.
La derecha también se prepara para disputar el poder regional
El Partido Conservador no es la única colectividad que organiza su estrategia para 2027. El Centro Democrático también trabaja en la definición de sus avales y en la construcción de coaliciones con otras fuerzas políticas.
La competencia dentro de la derecha incluye la relación entre el Centro Democrático y Defensores de la Patria, el partido que impulsó la candidatura presidencial de De la Espriella. Ambos sectores tienen interés en mantener o ampliar su influencia en las regiones, aunque sus estrategias y relaciones políticas no están exentas de diferencias.
A esa dinámica se suman las colectividades tradicionales, que buscan conservar espacios de poder y negociar acuerdos que les permitan competir en mejores condiciones en los territorios.
Por eso, las elecciones regionales no solo medirán la fuerza de los bloques de izquierda y derecha, sino también la capacidad de los partidos para superar diferencias internas y construir candidaturas con respaldo suficiente.
Una disputa que comienza antes de la campaña
La preparación de las elecciones regionales muestra que los partidos ya están definiendo sus límites y prioridades, aunque todavía falta concretar buena parte de las candidaturas y coaliciones.
El Partido Conservador ha señalado condiciones que restringirían sus acuerdos con sectores opositores al Gobierno y con votantes de Iván Cepeda. El Pacto Histórico, por su parte, busca ampliar su coalición mediante acuerdos programáticos y consultas para seleccionar candidatos.
Las decisiones finales dependerán de las negociaciones internas, las reglas electorales y las dinámicas políticas de cada territorio. También será determinante si las colectividades mantienen sus actuales líneas de alianza o introducen ajustes a medida que se acerque la contienda.
La pregunta es si los partidos conseguirán construir coaliciones capaces de competir en todo el país o si sus propias restricciones terminarán reduciendo las opciones de acuerdo en las regiones.
Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 19 oct 2026

