De la Espriella liquida programa de Petro que solo ejecutó el 12 % y promete intervenir 30.000 kilómetros de vías

De la Espriella liquida programa de Petro que solo ejecutó el 12 % y promete intervenir 30.000 kilómetros de vías

El Gobierno de Abelardo de la Espriella confirmó el cierre y la liquidación administrativa de Caminos Comunitarios para la Paz, uno de los programas de infraestructura rural impulsados durante la presidencia de Gustavo Petro. La decisión se tomó después de que el Instituto Nacional de Vías (Invías) presentara un balance que muestra una amplia diferencia entre las metas anunciadas y las obras ejecutadas.

Según el director del Invías, Juan Camilo Ostos, la iniciativa contemplaba intervenir 33.000 kilómetros de vías terciarias, pero durante los cuatro años de la administración anterior se alcanzaron cerca de 4.000 kilómetros. Esto representa aproximadamente el 12 % de la meta prevista y deja una diferencia de 29.000 kilómetros frente al objetivo inicial.

El Gobierno sostiene que el rezago justifica liquidar el programa y redirigir la capacidad técnica de la entidad hacia una nueva estrategia de infraestructura. Sin embargo, durante el mismo debate legislativo surgió otra explicación para parte de las dificultades: la falta de disponibilidad y giro de recursos públicos.

Un programa que quedó lejos de la meta

Caminos Comunitarios para la Paz buscaba mejorar la conectividad de comunidades rurales mediante intervenciones en vías terciarias, muchas de ellas ubicadas en zonas apartadas donde las carreteras son esenciales para transportar productos agrícolas, acceder a servicios de salud y facilitar el desplazamiento de los habitantes.

El balance presentado por Ostos ante la Comisión Legal de Cuentas de la Cámara de Representantes evidenció que la ejecución quedó muy por debajo de lo proyectado. De los 33.000 kilómetros previstos, se intervinieron aproximadamente 4.000.

El director del Invías afirmó que la entidad avanza en el proceso administrativo de liquidación para cerrar los compromisos que no se ejecutaron y orientar sus recursos y capacidades hacia otros proyectos.

La cifra deja un interrogante sobre la planeación, la financiación y la ejecución de la iniciativa durante el Gobierno Petro. También pone en evidencia el desafío que enfrenta la nueva administración: demostrar que puede convertir sus anuncios de infraestructura en obras concretas para las regiones.

La controversia por los recursos congelados

Durante el debate, el representante a la Cámara Víctor Salcedo sostuvo que, al cierre de 2025, cerca de medio billón de pesos permanecía congelado en el Invías por la falta de giros del Ministerio de Hacienda.

El congresista atribuyó a esa situación parte de las dificultades para mantener en marcha obras estratégicas y rechazó que los retrasos pudieran explicarse exclusivamente por incapacidad técnica o fallas de planeación.

Se trata de una explicación planteada por Salcedo durante el debate, no de una conclusión que permita atribuir todo el bajo nivel de ejecución a una única causa. Para establecer el peso de los problemas presupuestales sería necesario examinar los recursos apropiados, los giros realizados, los contratos suscritos y las obligaciones pendientes de cada proyecto.

La discusión, por tanto, no se limita al porcentaje de ejecución. También exige aclarar qué obstáculos administrativos, financieros y técnicos impidieron alcanzar los objetivos y qué medidas se adoptaron para corregirlos.

De los Caminos Comunitarios a los Caminos del Tigre

La administración de De la Espriella prepara un nuevo programa denominado Caminos del Tigre. Según lo expuesto por el director del Invías, la iniciativa tendrá como objetivo intervenir 30.000 kilómetros de carreteras mediante obras de rehabilitación, mantenimiento periódico y construcción de nueva infraestructura.

A diferencia del esquema anterior, enfocado en las vías terciarias, la nueva estrategia contempla también vías secundarias y corredores de impacto regional.

El Gobierno presenta el cambio como una oportunidad para ampliar la cobertura y reorganizar la intervención de la infraestructura vial. Sin embargo, los 30.000 kilómetros corresponden a una meta anunciada y no a obras que ya estén terminadas o garantizadas.

El sector transporte también proyecta estructurar para 2027 un nuevo mecanismo de financiación para respaldar los proyectos en marcha y el paquete denominado Vías de la Patria Milagro. Estos planes deberán avanzar dentro de la programación presupuestal y de las decisiones que se adopten en el marco del próximo Plan Nacional de Desarrollo.

Las comunidades rurales, a la espera de resultados

El cierre de Caminos Comunitarios para la Paz abre una nueva etapa en la política de infraestructura rural. Por un lado, el balance oficial deja preguntas sobre el cumplimiento de las metas del programa anterior. Por otro, la nueva administración deberá explicar cómo financiará, priorizará y ejecutará las obras que anuncia.

Las consecuencias de los retrasos no se reducen a una diferencia estadística entre kilómetros planeados y ejecutados. En numerosas regiones, el estado de las vías afecta el transporte de alimentos, el acceso a servicios básicos y las posibilidades de comercialización de los pequeños productores.

El Gobierno de De la Espriella tendrá que demostrar que Caminos del Tigre puede superar las dificultades que marcaron el programa anterior. Para ello, será clave que publique metas verificables, cronogramas, presupuestos, contratos y reportes periódicos de avance.

La pregunta central es si los 30.000 kilómetros anunciados se traducirán en obras reales o si las comunidades rurales volverán a enfrentar una brecha entre las promesas oficiales y los resultados sobre el terreno.

Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 16 oct 2026