Arturo Calle pide cobrar IVA a compras en Shein y Temu: ¿libre mercado solo cuando conviene?

Arturo Calle pide cobrar IVA a compras en Shein y Temu: ¿libre mercado solo cuando conviene?


El empresario colombiano Arturo Calle cuestionó las ventajas tributarias de determinadas compras internacionales por internet y pidió revisar la exención del IVA para ciertos envíos de bajo valor. Su propuesta reabre una discusión incómoda: ¿hasta dónde llega la defensa del libre mercado cuando aparecen competidores que ofrecen precios más bajos?

Durante una audiencia pública en la Cámara de Representantes, Calle aseguró que su compañía ha perdido cerca de 2.000 empleos y señaló el crecimiento de plataformas internacionales como Shein y Temu entre los factores que afectan al comercio y la industria nacionales.

El empresario considera que las condiciones tributarias actuales generan diferencias entre las compañías colombianas, que deben asumir sus obligaciones fiscales y laborales, y determinadas compras procedentes del exterior que pueden acceder a beneficios tributarios.

Su planteamiento tiene consecuencias que van más allá de las empresas. Modificar esas reglas podría encarecer algunos productos importados y afectar a consumidores que recurren a estas plataformas porque encuentran precios más económicos.

Cuando la competencia incomoda

La discusión plantea una contradicción que merece examinarse: quienes defienden el libre mercado suelen destacar la competencia como un mecanismo para mejorar los precios, impulsar la innovación y obligar a las empresas a responder a las necesidades de sus clientes.

Sin embargo, cuando plataformas internacionales ganan participación ofreciendo productos más baratos, algunos empresarios piden que el Estado intervenga para modificar las condiciones tributarias.

La pregunta es inevitable: si la competencia es una de las bases del mercado, ¿debería limitarse cuando los competidores tienen precios más bajos?

La respuesta no puede ignorar las diferencias reales entre las obligaciones de las empresas. La evasión, el contrabando y el incumplimiento de las normas laborales son problemas que deben abordarse. Pero cobrar impuestos adicionales a determinadas compras no garantiza, por sí solo, que las empresas nacionales recuperen los empleos perdidos o mejoren su competitividad.

El debate por el IVA y las compras internacionales

Actualmente, ciertos envíos internacionales de bajo valor pueden acceder a una exención del IVA si cumplen las condiciones establecidas en la normativa. Arturo Calle cuestiona ese tratamiento y sostiene que genera una ventaja frente a los comercios nacionales.

Revisar la exención podría reducir parte de esa diferencia tributaria, pero también tendría un efecto sobre los compradores. Si los impuestos adicionales se trasladan al precio final, algunos productos podrían encarecerse.

Por eso, la discusión debe considerar tanto las condiciones de competencia entre empresas como el impacto sobre el bolsillo de los ciudadanos.

Además, las declaraciones sobre los cerca de 2.000 empleos perdidos corresponden a la situación expuesta por el empresario. Para determinar qué proporción de esa reducción se debe específicamente a Shein y Temu sería necesario contar con información adicional sobre ventas, producción, costos y otros factores que afectan al sector.

¿Competir mejor o pedir que cambien las reglas?

Las empresas colombianas enfrentan desafíos importantes: costos de producción, obligaciones tributarias, transformación del comercio digital y consumidores cada vez más sensibles a los precios. Fortalecer la industria nacional requiere discutir productividad, innovación, condiciones laborales y acceso a mercados.

La política tributaria también debe procurar condiciones justas. Pero existe una diferencia entre corregir ventajas fiscales injustificadas y utilizar los impuestos para encarecer alternativas que los consumidores prefieren por su precio.

La preocupación por el empleo nacional merece atención. Lo que debe debatirse es si la medida propuesta solucionará el problema de fondo o si trasladará parte del costo a quienes compran.

Al final, la pregunta que deja el pronunciamiento de Arturo Calle es sencilla: ¿el libre mercado significa aceptar la competencia, incluso cuando resulta incómoda, o pedir la intervención del Estado cuando los precios de otros competidores ponen presión sobre los negocios tradicionales?

Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 17 oct 2026