A dos meses del terremoto que sacudió el occidente del país, la paciencia de los damnificados empieza a agotarse. En Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó, comunidades que lo perdieron todo denuncian que el apoyo estatal no llega y que las promesas del Gobierno de Abelardo de la Espriella se han quedado en el discurso.
¿Qué dijo?
La inconformidad, expresada con timidez para no sonar “desagradecida”, se ha convertido en un clamor creciente. El primer mandatario local en ventilar públicamente su frustración fue el alcalde de Armenia, James Padilla.
“Pese a la visita del presidente y del vicepresidente al departamento, no se ha concretado ningún compromiso claro con Quindío. Han pasado un mes y una semana y no hemos tenido comunicación, y eso me genera una preocupación inmensa”, declaró, según recoge El Quindiano.
No ha sido el único. Durante el anuncio del Fondo Milagro en Pereira, voces de la sociedad civil lamentaron no sentirse escuchadas y criticaron la falta de coordinación entre la Nación y las entidades territoriales.
¿Qué pasó?
Las comunidades de Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó denuncian que tras dos meses del sismo que dejó cerca de 487.000 afectados y más de 300 muertos, la reconstrucción avanza lentamente y el Fondo Milagro aún no concreta proyectos.
¿Qué viene ahora?
Las autoridades locales piden mayor coordinación con la Nación y compromisos claros para la reconstrucción de viviendas e infraestructura. Los damnificados esperan que las promesas se traduzcan en soluciones habitacionales.
Editor: Maricela Meza | Ágora Digital – 11 de octubre de 2026

