María Claudia Tarazona, viuda del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, aseguró que recibió información según la cual la orden de asesinar al dirigente político habría salido del Congreso de la República. En sus declaraciones, mencionó la presunta participación de un congresista del partido Comunes, pero señaló que corresponde a las autoridades confirmar o descartar esa versión.
Tarazona señala una posible conexión política
Tarazona afirmó que la información que recibió apunta a que la orden del crimen habría tenido origen en el Congreso. En ese contexto, sostuvo que un integrante del partido Comunes presuntamente estaría involucrado en el magnicidio.
La declaración introduce una nueva línea de señalamientos sobre los posibles responsables intelectuales del asesinato. Sin embargo, hasta ahora, lo expuesto por Tarazona debe entenderse como una afirmación que requiere verificación judicial y no como una conclusión definitiva sobre la responsabilidad de una persona determinada.
La propia viuda del senador indicó que serán las autoridades competentes las encargadas de establecer la veracidad de la información.
La investigación busca esclarecer quién ordenó el crimen
El asesinato de Miguel Uribe Turbay, quien murió el 11 de agosto de 2025 tras permanecer hospitalizado por las heridas sufridas en un atentado ocurrido el 7 de junio de ese año en Bogotá, ha dado lugar a investigaciones para determinar quiénes participaron en la planeación, coordinación y ejecución del ataque.
Dentro de las actuaciones judiciales se han examinado los posibles vínculos entre los responsables materiales y las estructuras criminales que habrían coordinado el atentado. También se han conocido declaraciones de personas procesadas que apuntan a la presunta participación de integrantes de grupos armados ilegales.
No obstante, establecer quién impartió la orden definitiva y si existieron otras personas involucradas requiere contrastar testimonios, registros y demás elementos probatorios.
¿Qué falta por esclarecer?
Uno de los puntos centrales es determinar si la información mencionada por Tarazona puede ser corroborada por los investigadores. También será necesario establecer la identidad de las personas presuntamente involucradas, su posible papel en los hechos y si existen pruebas que respalden los señalamientos.
La mención de un congresista no demuestra, por sí sola, su participación en el asesinato. Cualquier atribución de responsabilidad penal deberá sustentarse en pruebas y en las decisiones de las autoridades judiciales.
Por ahora, la declaración de Tarazona plantea interrogantes sobre el posible origen de la orden del crimen. La investigación deberá establecer si esa versión tiene fundamento y quiénes fueron los responsables intelectuales del asesinato de Miguel Uribe Turbay.
Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 14 oct 2026

