Colombia volvió a adherirse a la Declaración del Consenso de Ginebra, una alianza internacional que sostiene que no existe un derecho internacional al aborto ni una obligación de los Estados de financiarlo o facilitarlo.
¿Qué dijo?
La decisión fue anunciada el 8 de octubre por Alejandro Ordóñez, embajador de Colombia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA). Con esta determinación, el Gobierno de Abelardo de la Espriella marca un giro político frente a los derechos sexuales y reproductivos.
El Consenso de Ginebra es una declaración promovida por gobiernos conservadores que defiende cuatro principios: la protección de la vida en todas sus etapas, el fortalecimiento de la familia como unidad fundamental de la sociedad, la soberanía de cada nación para definir sus políticas de salud y la afirmación de que no existe un derecho internacional al aborto.
¿Qué pasó?
Con esta adhesión, Colombia se incorpora nuevamente a este bloque internacional que busca tener peso en discusiones de organismos multilaterales sobre salud y derechos humanos. La declaración sostiene que los Estados no tienen obligación internacional de financiar o facilitar el aborto y que cada país debe tener autonomía para legislar sobre el tema sin presiones externas.
La medida representa un cambio frente a la postura que Colombia había mantenido en los últimos años en foros internacionales sobre derechos sexuales y reproductivos.
¿Qué viene ahora?
Se espera que la decisión genere debate en el Congreso y reacciones de la Corte Constitucional, que ha fallado sobre la interrupción voluntaria del embarazo en Colombia. Organizaciones sociales ya han anunciado pronunciamientos y se anticipa que el Gobierno explique los alcances jurídicos y políticos de esta adhesión en la política exterior y en la política pública de salud.
Editor: Maricela Meza | Ágora Digital – 9 de octubre de 2026

