El Presupuesto General de la Nación para 2027, por $634,9 billones, recibió la aprobación del Senado y la Cámara de Representantes el 20 de octubre. Sin embargo, el procedimiento legislativo quedó bajo cuestionamiento después de que la revista Semana reportara una posible irregularidad relacionada con el artículo 65 del proyecto.
De acuerdo con la publicación, una proposición que no habría sido votada en el Senado terminó incorporada en el texto que acogió la Cámara. Esa diferencia habría generado una discrepancia entre las versiones aprobadas por ambas corporaciones, sin que se realizara una conciliación.
El reporte abrió interrogantes sobre la regularidad del trámite en un momento decisivo para las finanzas públicas. No obstante, la existencia de un posible vicio no equivale, por sí sola, a una decisión judicial o institucional que haya dejado sin efecto la aprobación del presupuesto.
La controversia por el artículo 65
Según la información publicada por Semana, el problema se habría originado en el tratamiento de una proposición relacionada con el artículo 65, que regula operaciones de cobertura destinadas a mitigar riesgos fiscales asociados a las fluctuaciones de los precios del petróleo, los combustibles y la tasa de cambio.
El medio señaló que una proposición avalada por el Gobierno habría sido incluida entre las propuestas votadas por el Senado, aunque no habría recibido allí la votación correspondiente. Posteriormente, la Cámara habría acogido una versión distinta del artículo.
Si se confirma esa diferencia, la discusión jurídica se centraría en determinar si las dos corporaciones aprobaron efectivamente el mismo texto y si el procedimiento cumplió las exigencias aplicables al trámite legislativo.
Para establecer las consecuencias concretas, será necesario conocer la documentación oficial de las votaciones y cualquier pronunciamiento de las autoridades competentes sobre la presunta irregularidad.
Un presupuesto de $634,9 billones
Pese a la controversia, el Ministerio de Hacienda y el Senado informaron que el Presupuesto General de la Nación para 2027 fue aprobado por $634,9 billones.
El Gobierno defendió el proyecto como una herramienta para atender obligaciones del Estado y reorganizar las cuentas públicas. La propuesta contempla recursos para funcionamiento, servicio de la deuda e inversión, en medio de las advertencias oficiales sobre el déficit fiscal y la necesidad de adoptar medidas de ajuste.
La aprobación estuvo precedida por extensas discusiones sobre la distribución de las partidas presupuestales. Entre los asuntos que generaron debate estuvieron los recursos para salud y educación, así como la reducción presupuestal de la Jurisdicción Especial para la Paz.
Las dudas sobre el trámite y sus posibles efectos
La controversia plantea una diferencia fundamental: una cosa es que el Congreso haya votado el presupuesto y otra que todas las etapas del procedimiento se hayan cumplido correctamente.
Si las autoridades competentes encuentran una irregularidad jurídicamente relevante, deberán determinar su alcance y las medidas que correspondan. Mientras no exista una decisión definitiva que establezca sus efectos, no resulta preciso afirmar que el presupuesto quedó definitivamente hundido o invalidado.
Por eso, la información publicada sobre el artículo 65 requiere seguimiento. La revisión de las actas, las proposiciones y los textos aprobados será determinante para establecer si existió una diferencia formal entre las decisiones de Senado y Cámara y qué consecuencias podría tener.
El debate presupuestal sigue abierto
La aprobación del presupuesto definió el marco de gasto para 2027, pero la discusión sobre su contenido y sus efectos políticos continúa. La distribución de los recursos públicos, las prioridades de inversión y los ajustes fiscales previstos por el Gobierno seguirán en el centro del debate nacional.
La transparencia del procedimiento también es esencial: cuando se comprometen cientos de billones de pesos, la ciudadanía tiene derecho a conocer cómo se adoptaron las decisiones y si se respetaron las reglas legislativas.
Por ahora, la información disponible permite afirmar que el Congreso aprobó el presupuesto y que un medio de comunicación reportó un posible vicio de trámite. La conclusión sobre la validez del procedimiento dependerá de las verificaciones y decisiones oficiales correspondientes.
Editor: Maricela Meza | Ágora Digital – 20 de octubre de 2026

