“Mermelada” a las 3 de la mañana: liberales frenaron el presupuesto, se reunieron con Rodrigo Lara y terminaron votándolo

“Mermelada” a las 3 de la mañana: liberales frenaron el presupuesto, se reunieron con Rodrigo Lara y terminaron votándolo

La bancada liberal retiró a sus representantes para romper el cuórum en protesta por el enfrentamiento de Abelardo de la Espriella con Elizabeth Jay-Pang. Tras más de diez horas de retrasos y reuniones con el ministro del Interior, los congresistas regresaron y respaldaron el presupuesto de $634,9 billones, aprobado en la madrugada del 20 de octubre.

El Presupuesto General de la Nación para 2027 terminó aprobado después de una jornada marcada por las tensiones políticas, las negociaciones entre bancadas y una carrera contra el reloj. Pero, además de las cifras, la sesión dejó una pregunta incómoda sobre la forma en que se construyen las mayorías en el Congreso: ¿qué ocurrió durante las conversaciones que permitieron destrabar el trámite?

El Partido Liberal, cuyos representantes abandonaron el recinto y afectaron el cuórum durante más de diez horas, terminó participando en la aprobación del proyecto después de reunirse con el ministro del Interior, Rodrigo Lara, y funcionarios del área económica.

La secuencia llamó la atención: primero, el retiro de los liberales; después, las reuniones con el Gobierno; finalmente, el regreso de la bancada y la aprobación de un presupuesto que define el gasto estatal para 2027.

Del enfrentamiento con Elizabeth Jay-Pang al bloqueo del cuórum

La tensión comenzó tras el enfrentamiento público del presidente Abelardo de la Espriella con la representante liberal Elizabeth Jay-Pang y la gobernadora encargada de San Andrés, Girley Ordóñez.

Durante su visita al archipiélago, el mandatario cuestionó a las funcionarias por presuntas irregularidades relacionadas con el manejo de recursos públicos y lanzó advertencias sobre el presupuesto destinado al hospital local. Las críticas provocaron el rechazo de los liberales, que consideraron que la congresista y la gobernadora habían sido objeto de un trato inaceptable.

La respuesta se trasladó al Congreso. Los representantes liberales se retiraron de la plenaria y afectaron el cuórum necesario para continuar con el debate presupuestal. La maniobra puso presión sobre el Gobierno, que debía lograr la aprobación antes de que venciera el plazo legal.

La bancada liberal no solo expresó su inconformidad: utilizó su peso parlamentario para obligar al Ejecutivo a buscar una salida política. En medio de la crisis, Rodrigo Lara sostuvo conversaciones con representantes de distintas bancadas, incluidos los liberales, para intentar destrabar