Colombia se alinea con Trump e Israel: De la Espriella reconoce la soberanía israelí sobre territorio sirio ocupado

Colombia se alinea con Trump e Israel: De la Espriella reconoce la soberanía israelí sobre territorio sirio ocupado

Colombia se convirtió en el segundo país del mundo, después de Estados Unidos, en reconocer la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, un territorio sirio ocupado por las fuerzas israelíes desde 1967 y anexado unilateralmente por Israel en 1981. La decisión del Gobierno de Abelardo de la Espriella representa un giro significativo en la política exterior colombiana y rompe con el consenso internacional que rechaza esa anexión.

El reconocimiento fue anunciado por la Cancillería colombiana el 10 de agosto de 2026. El Gobierno argumentó que el control israelí de los Altos del Golán es importante para la seguridad de Israel y para su capacidad de responder a amenazas externas.

La postura colombiana coincide con la adoptada por Estados Unidos en marzo de 2019, durante la primera presidencia de Donald Trump. Desde entonces, Washington había sido el único país que reconocía formalmente la soberanía israelí sobre ese territorio.

Con la decisión de Bogotá, el Gobierno colombiano se suma a esa posición, pese a que Naciones Unidas mantiene que los Altos del Golán son territorio sirio ocupado.

Un territorio ocupado desde 1967

Los Altos del Golán son una meseta estratégica situada en el suroeste de Siria, cerca de las fronteras con Israel y Líbano. Israel tomó el control de la mayor parte del territorio durante la guerra de los Seis Días, en 1967, y en 1981 extendió allí su legislación, jurisdicción y administración.

Esa decisión fue rechazada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Mediante la Resolución 497, aprobada en diciembre de 1981, el organismo declaró que la imposición de las leyes y la administración israelíes sobre los Altos del Golán era nula y carecía de efectos jurídicos internacionales. También exigió que Israel revocara esa medida.

La posición internacional se fundamenta en el principio de que un Estado no puede adquirir soberanía sobre un territorio mediante el uso de la fuerza.

Por eso, aunque Colombia haya reconocido la soberanía israelí, ese acto diplomático no transforma automáticamente el estatus jurídico internacional del territorio. Para Naciones Unidas, los Altos del Golán continúan siendo territorio sirio ocupado por Israel.

El giro diplomático del Gobierno de De la Espriella

La decisión forma parte de un cambio más amplio en las relaciones de Colombia con Israel. Durante el Gobierno de Gustavo Petro, el país rompió relaciones diplomáticas con Israel en mayo de 2024, en medio de la ofensiva militar en Gaza y de las críticas colombianas a las actuaciones del Gobierno israelí.

Con la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia, la orientación cambió. Su administración restableció las relaciones diplomáticas, recuperó la agenda comercial bilateral y anunció el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán.

El 14 de octubre de 2026, Colombia también inauguró su embajada en Jerusalén, otra decisión con importantes implicaciones diplomáticas.

El estatus de Jerusalén continúa siendo objeto de disputa entre israelíes y palestinos. Buena parte de la comunidad internacional ha defendido que el futuro de la ciudad debe resolverse mediante negociaciones, especialmente por las reivindicaciones palestinas sobre Jerusalén Oriental.

El traslado de la representación diplomática colombiana constituye, por tanto, otra señal del acercamiento del actual Gobierno a las posiciones de Israel y Estados Unidos.

¿Qué significa para Colombia apartarse del consenso internacional?

El reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán es una decisión de política exterior que expresa la posición del Gobierno colombiano, pero no modifica por sí sola las resoluciones de Naciones Unidas ni convierte la anexión en una situación aceptada internacionalmente.

La medida plantea preguntas sobre los principios que orientan la diplomacia colombiana, en particular el respeto a la integridad territorial, el rechazo a la adquisición de territorios por la fuerza y la relación entre los intereses estratégicos de los aliados y las posiciones defendidas por los organismos multilaterales.

El Gobierno de De la Espriella sostiene que el control israelí del territorio es relevante para la seguridad de ese país. La posición contraria, respaldada por la ONU, mantiene que la anexión no tiene validez jurídica internacional.

La diferencia entre ambas posturas no es menor: Colombia ha cambiado su reconocimiento diplomático, pero no puede modificar unilateralmente el estatus internacional de los Altos del Golán.

Con esta decisión y la apertura de su embajada en Jerusalén, el Gobierno colombiano consolida un giro hacia Israel y Estados Unidos. El alcance diplomático de ese acercamiento dependerá también de cómo evolucione la relación de Colombia con otros países de Oriente Medio y de su actuación en los organismos multilaterales.

Editor: Fer Bothía | Ágora Digital – 17 oct 2026